La Historia y la Poesía las hace el Viento...

El hombre trabaja, inventa, lucha, canta... Pero el Viento es el que organiza y selecciona las hazañas, los milagros, las canciones.

Contra el Viento no puede nada la voluntad del hombre... Yo, cuando el Viento ha huido a su caverna, me tumbo a dormir. Me despierto cuando Él me llama ululante y me empuja. Escribo cuando Él me lo manda (...)

El viento es un exigente cosechero:

el que elige el trigo, la uva y el verso...

el que sella el buen pan,

el buen vino

y el poema eterno...


LEÓN FELIPE

(Antología rota. 8ª ed. Buenos Aires: Losada, 1977, p. 7.)

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28 feb. 2012

Las leyes y los hombres

Chuang-Tzu, de Li-Shu Chen
   «Tzu Kung, discípulo de Confucio, dijo a Lao Tzu: “Dices que no debe haber gobierno. Pero si no hay gobierno, ¿cómo se purificará el corazón de los hombres?”. El maestro contestó: “Lo único que no debemos hacer es entrometernos con el corazón de los hombres. El hombre es como una fuente; si la tocas, se enturbia; si pretendes inmovilizarla, su chorro será más alto... Puede ser tan ardiente como el fuego más ardiente; tan frío, como el hielo mismo. Tan rápido que, en un cerrar de ojos, puede darle la vuelta al mundo; en reposo, es como el lecho de un estanque; activo, es poderoso como el cielo. Un caballo salvaje que nadie doma: eso es el hombre».


(PAZ, Octavio. Chuang-Tzu. Madrid: Siruela, 1997, p. 34-35.) 

24 feb. 2012

No hay casualidad, sino estricta casualidad


Cosiendo casualidades, de Li-Shu Chen
   «–El asesino ha de ser uno de los que llevaban objetos a empeñar, no hay duda –afirmó convencido Zosímov.
   –Forzosamente, uno de los que iban a empeñar –asintió Razumijin–. Porfiri no deja entrever lo que piensa, pero a los que llevaban objetos a empeñar los interroga.
   –¿Interroga a los que empeñaban? –preguntó Raskólnikov en voz alta.
   –Sí, ¿y qué?
   –Nada.
   –¿Y cómo sabe quiénes son? –preguntó Zosímov.
   –A unos los ha indicado Koj, otros tenían el nombre escrito en los papeles que envolvían los objetos empeñados, otros se presentaron no bien oyeron...
   –¡Qué hábil y experimentado debe ser el canalla!¡Qué audacia! ¡Qué decisión!
   –¡Ca! Todo lo contrario –exclamó Razumijin, interrmpiéndole–. Esta idea es la que os hace perder la pista a todos. Yo digo que era inhábil, inexperimentado, y que, probablemente, este es su primer golpe. Si admites que es obra de un canalla hábil y calculador, el hecho resulta inverosímil. Si admites, en cambio, que no tenía experiencia resulta que la casualidad y nada más que la casualidad le sacó de apuros. ¿Cuántas cosas no se deben a la casualidad? A lo mejor, ni siquiera previó las dificultades y los obstáculos. ¿Y cómo se comporta? Toma unos objetos de diez a veinte rublos, se llena los bolsillos con estos objetos, revuelve el cofre de la vieja, donde hay trapos, y en el cajón superior de la cómoda, han encontrado mil quinientos rublos en oro y plata, sin contar los billetes. Ni siquiera se dio maña para robar, sólo supo matar. Fue su primer golpe, créeme, su primer golpe. Se desconcertó. ¡Y se salvó no por cálculo, sino por casualidad!».


(DOSTOIEVSKI, Fedor.  Crimen y castigo. Barcelona: Círculo de Lectores, 1984, p. 163-164.)

18 feb. 2012

Sólo la cultura da libertad


     Cartel de fomento de la lectura durante
            la II República y la Guerra Civil

   «La libertad no es un estado sino un proceso; sólo el que sabe es libre, y más libre el que más sabe. Sólo la cultura da libertad. No proclaméis la libertad de volar, sino dad alas; no la de pensar, sino dad pensamientos. La libertad que hay que dar al pueblo es la cultura. Sólo la imposición de la cultura lo hará dueño de sí mismo, que es en lo que la democracia estriba».

(UNAMUNO, Miguel de. Pensamiento político. Madrid: Tecnos, 1965, p. 213.)


14 feb. 2012

Soneto V

   Escrito ’stá en mi alma vuestro gesto,
y cuanto yo escribir de vos deseo;
vos sola lo escribistes; yo lo leo
tan solo que aun de vos me guardo en esto.
   En esto estoy y estaré siempre puesto,
que aunque no cabe en mí cuanto en vos veo,   
de tanto bien lo que no entiendo creo,
tomando ya la fe por presupuesto.
   Yo no nací sino para quereros;
mi alma os ha cortado a su medida;
por hábito del alma misma os quiero.
   cuanto tengo confieso yo deberos;
por vos nací, por vos tengo la vida,
por vos he de morir, y por vos muero.


(GARCILASO DE LA VEGA. Poesías castellanas completas. Madrid: Castalia, 1987, p. 41.)





12 feb. 2012

Percepciones

Con la nariz puesta directamente encima de las cosas más pequeñas se ve toda su belleza y toda su simplicidad pero, cuando se comienza a dibujar, sólo entonces se comprende lo terriblemente compleja e informe que es la belleza en realidad.

M.C. Escher




Estas cuatro percepciones de un mismo objeto son obra de la pintora -y también amiga- taiwanesa Li-Shu Chen.







9 feb. 2012

Fragmento sobre el amor



Amor y Psyche (1899), de William-Adolphe Bouguereau
   «Una de las indigencias de nuestros días es la que al amor se refiere. No es que no exista, sino que su existencia no halla lugar, acogida en la propia mente y aun en la propia alma de quien es visitado por él. En el ilimitado espacio que en apariencia la mente de hoy abre a toda la realidad, el amor tropieza con barreras infinitas. Y ha de justificarse y dar razones sin término, y ha de resignarse por fin a ser confundido con la multitud de los sentimientos, o de los instintos, si no quiere ese lugar oscuro de “la libido”, o ser tratado como una enfermedad secreta, de la que habría que liberarse. La libertad, todas las libertades no parecen hacerle servido de nada; la libertad de conciencia menos que ninguna, pues a medida que el hombre ha creído que su ser consistía en la conciencia y nada más, el amor se ha ido encontrando sin espacio vital donde alentar, como pájaro asfixiado en el vacío de una libertad negativa».


(ZAMBRANO, María. Dos fragmentos sobre el amor. Madrid: Club Internacional del Libro, 1998, p. 23.)


4 feb. 2012

Výlet do Španěl

     
   «España, como todo país antiguo de pura cepa, es fiel al regionalismo. Hay muchísima diferencia entre Valencia y Asturias, Aragón y Extremadura; incluso la naturaleza participa de este entusiasmo local y ofrece en cada región una clase de vino. Sabed que los vinos de Castilla mueven a la valentía, mientras los de la provincia de Granada despiertan una tristeza grave e iracunda, y los andaluces, en general, sentimientos amables y amistosos; los de la Rioja refrescan el espíritu, los catalanes dan ligereza a la lengua y los de Valencia llegan hasta el corazón».


(ČAPEK, Karel. Viaje a España (1930). Madrid: Hiperión, 1989, p. 138.)


   


   ¡Aquí tenemos otro libro más de Karel Čapek!  En la entrada del pasado 14 de diciembre que titulé Adoraba las peras y las apuestas ya os hablé por vez primera de este prolífico escritor checo. Hoy trato otro género literario que, además de los cuentos, él frecuentó mucho: los libros de viajes. Algunos de ellos son Cartas de Inglaterra, Cartas de Italia, Imágenes de Holanda, Viaje al Norte y este Viaje a España, en checo Výlet do Španěl,  que se editó originalmente en Praga en 1930 y no se publicó en español hasta casi 60 años después.  

   En él, Čapek hace una descripción magistral, ilustrada con dibujos realizados por él mismo, de paisajes, ciudades, gentes, gastronomía, costumbres de algunas regiones de nuestra querida España. Su lectura es curiosa, pues aporta una mirada –bastante acertada, por cierto- de cómo somos y cómo vivimos quienes habitamos en este país.