25 ago. 2016

Algunos días de agosto


Impresión, sol naciente (1873), de Claude Monet

No tardará en llegar a su fin
este agosto que te ha visto pasar con la luz
a tus pies. Somos eternos, decías.
Yo pensaba sólo en la condena
del alma al faltarle el alimento
que le traías. Ahora la ciudad vive
del peso inconmensurablemente muerto
de los días sin tu presencia. Dejo
que la mano corra sobre el papel intentando
captar el eco de una palabra,
una señal de quien en un lugar cualquiera
resplandece, y confía al viento el secreto
de nuestra tan precaria eternidad.


(ANDRADE, Eugénio de. Los surcos de la sed. Madrid: Calambur, 2001, p. 77.)

18 ago. 2016

El tiempo



Echo y Narciso  (1903),  de John William Waterhouse
«Pero el tiempo es continuidad, herencia, consecuencia. Pasa sin pasar enteramente, pasa transformándose. El tiempo no tiene una estructura simple, de una sola dimensión, diríamos. Pasa y queda. Al pasar se hace pasado, no desaparece. Si desapareciese totalmente no tendríamos historia. Mas, si el futuro no estuviese actuando, si el futuro fuese simple no-estar todavía, tampoco tendríamos historia. El futuro se nos presenta primariamente, como “lo que estar por llegar“. Si del pasado nos sentimos venir, más exactamente, “estar viniendo“, el futuro lo sentimos llegar, sobrevenirnos, en forma inevitable. Aunque no estemos jamás ciertos de conocer el día de mañana lo sentimos avanzar sobre nosotros…».





(ZAMBRANO, María. Persona y democracia. 2ª ed. Madrid: Siruela, 2004, p. 27.)